la obscenidad de la cotidianidad

la obscenidad de la cotidianidad
¿Sabes vivir? o sólo existes..

domingo, 4 de agosto de 2019

El nómada de los rostros

Estoy cerca de olvidar mi rostro si no miro un espejo,
asfixiando a las musas por un espíritu añejo
los pensamientos se astillan hasta volverse engranes,
y lentamente me convierto en una máquina de carne.

Dame algo con lo que pueda aliviarme, 
pero que no me robe lo poco que aún me queda
ayúdame a no desmoronarme 
ante los vicios y yugos que me condenan.

Decidimos mirar el cielo sin mirar las mismas estrellas,
y caminamos a ciegas con el miedo de nuestras huellas
nos desvanecemos despacio entre la risas de nuestros monstruos 
y yo intento no convertirme en un nómada de los rostros.

No hay peor arquitecto que quien se atrapa en sus propias gradas,
corro en la rueda giratoria que me hace tener arcadas
cual ladrón que se roba a sí mismo, 
soy un comediante que ríe mientras se arroja hacia el abismo. 

Siempre creí ser yo quien jalaba los hilos en este acto
pero a veces me vence un ansioso instinto putrefacto
pensé que en mi laberinto de ideas sería yo el titiritero 
hasta que me di cuenta de los hilos que tiraban de mí desde hace tiempo.


martes, 12 de diciembre de 2017

Poesía tetrohidrocannabiniana 4

Estamos hechos de nada, pero componemos un todo
No apuestes a mí, voy a perderlo pronto

La libertad... de esclavizarme a mi horizonte
sombras de más, en un desierto sin nombre

No hay para mí, alguien que espere mi regreso
soy de marfil, ellos apenas son de hueso

La obscenidad de revolcarme entre mis sombras
dulce vapor, se cristaliza en mi derrota

Los ladrones de pensamiento visten de blanco
así dejan sus huellas en el anonimato

Celebraron el holocausto niños sin brazos ni bocas
y el suicidio de un payaso llenó las televisoras.

lunes, 6 de junio de 2016

La paradoja del amante




Ahora lo entiendo, hace unos años sucedió,
Ella desnuda y extasiada, pero no había sido yo.
Juraba recordarme, jamás me sería infiel,
Pero cegado por  celos, con mis manos la estrangulé.

A raíz de que acontece, mi vida  entera dediqué
Al estudio y comprensión, de lo que ese día negué,
Hoy ya lo he conseguido, me acerco a ella despacio,
Ella mira sorprendida, desde hace años que la extraño.

Le cuento muy dulce, sé que hoy me veo muy diferente
Mi pinta y mi aspecto, pero soy el que te ama siempre,
Seduzco a mi amada, y terminamos en la cama.
Olerla y sentirla, a ritmo de una buena follada.

Apenas termine, huiré de esta temporalidad,
Exhaustos ambos, con un beso adimensional,
Me despido para siempre, en esta y la otra realidad.
Antes de que arribe, mi yo pasado a condenar.

sábado, 14 de mayo de 2016

Eclipse de luz

Rocas gigantes innamovibles deseando ser pulverizadas por los rayos cósmicos
podríamos creer que somos infinitos,
el resplandeciente alarido de un ángel
al darse cuenta que se ha enamorado de lucifer.

Siento mi carne fría pero ardiente, podría ser interesante
pero no hay nada que me mantenga unido al piso.
Abrazar a las pesadillas levanta el deseo de estar vivo
cuando se ha permanecido demasiado tiempo tibio.
 
Retumban las orquestas de la abnegación, al ritmo de la marcha de la incertidumbre
criaturas marchan mirando al cielo buscando una señal
una lágrima recorre despacio sus marchitos rostros infernales
Saben que están solos.

La luna mostrando por siempre su cara oscura, ocultando sus miedos y sus penas,
se enamora de un cometa fugaz, pequeño y de pobre fulgor,
la gracia de su carencia provoca un eclipse de luz, que ilumina a aquella miseria
pero el cuerpo celeste se pierde en la oscuridad aceptando su condición.

Un movimiento de cólera y desesperación se desata en la luna
pues su pasión y deseo han transmutado en una herida profunda
el astro mayor decepcionado enuncia su veredicto
sólo por un instante podrá ocultarse, el brillo perpetuo será su castigo.

Soy un caballero de la locura, y mi delirio es la espada que blando contra las raíces de la realidad,
me meso sobre un lecho de pensamientos incompletos
que me susurran a cada momento que estoy un paso más lejos de todo,
que cada paso que doy para observar, me encuentro más cerca del abismo.




domingo, 24 de enero de 2016

Ser no es estar

Hay plantas que florecen sólo para contemplarse marchitar,
hay estrellas que nacen sólo para iluminar el espacio al reventar,
existen emociones que se ocultan para no ser expresadas,
así como temores que muestran los colmillos para no ser descubiertos.

Hay versos que se escriben para nunca ser leídos,
palabras que se ahogan en el viento para no ser escuchadas,
existen deseos que se asfixian para no tener que cumplirse,
así como sueños que se transforman en pesadillas.

Y tú que andas con la vista nublada
esperando abrir tus cerraduras
con una llave que no puede ser forjada,
no te das cuenta que siempre ha estado en tus manos.

Hay miradas que nacen sólo para perderse en el océano de ojos,
hay amores que nacen para destruírse a sí mismos,
existen dolores que se maduran en placeres
y placeres que se fermentan sutilmente en adicciones.

Predico pecados que se convierten en virtudes,
pues hay tragedias que traen de la mano a la fortuna,
no intentes resguardarte en la oscuridad de tus costumbres
o te pudrirás en soledad entre tus propias torturas.

Y tú que andas con el cuerpo lleno de espinas
esperando encontrar ayuda entre flores de cactáceas,
aún no te das cuenta que el camino se extiende despacio
y que tus espinas se convierten lentamente en plumas.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Carta a Cronos

Ya sé quien eres, puedes quitarte la máscara de verdugo,
puedes intentar  ocultarte pero te sigue un aura profana de decadencia,
tu hambre de control degulle cada rincón de compasión en tí,
tu corazón está frío y podrido.


Tu gracia reside en el lamento de otros, tu risa en su llanto,
pretendes ser un mesías, pero sólo eres Judas,
pues tu mano derecha estrecha alianzas,
mientras la izquierda lleva un arma cargada.

Pero la energía perpetua es justa, y pronto llegaré a la cima,
estiraré mi mano para ayudarte a subir,
y cuando sea yo tu único soporte
te contemplaré caer.

Todo lo que construíste se derrumbará sobre ti,
y los cuervos que criaste te sacarán los ojos,
te arrastrarás buscando piedad, pero nadie te oirá,
entenderás entonces que estás completamente solo.



Pero no temas hasta entonces gran titán, que el respeto y la admiración que mereces siempre prevalecerá, incluso cuando tus fantasmas te devoren desde dentro,
aguardaré sin prisas como tú has hecho con Urano,
y te dedicaré una sonrisa cuando la soledad sea lo único que te acompañe.

Zeus.



jueves, 30 de abril de 2015

La montaña de niebla

Un niño caminando entre la niebla, mientras explora da un paso en falso y resbala desde la cima de una montaña, se lastima gravemente y sufre varias fracturas, algo que lo marcará de por vida, pues a pesar del terror que lo invadió en aquel momento, pensará constantemente en el traicionero sitio que le advierte que en ella debe andarse con cuidado, ese niño explorará algunos montes, ninguno como el primero,  y aprenderá a hacerlo tan bien que nunca volverá a caerse, sin embargo cada vez que camina y mira a lo lejos, contempla su miedo, el niño ya es un hombre, pero de alguna manera ante aquella imponente titán de tierra y rocas no parece más que un pequeño animal asustado.

Apretando los puños y tragando saliva el nuevo hombre pone el primer pie sobre el de la intimidante y estremecedora estructura térrea, trastabillea por los nervios y la tierra se desprende con facilidad, como si el monte opusiera también cierta resistencia, pero decide continuar subiendo sin mirar hacia abajo.

Lo que pase en dalelante dependerá de la determinación y el deseo de llegar a la cima, el Apolo de los montes podría volver a caer y esta vez no llegar a contarlo, podría llegar a lo más alto que ha llegado cualquier otro, o desaparecer entre la niebla. Esta vez una niebla mucho más espesa que la que lo desubicó cuando era niño, esta vez la cúspide no puede verse desde abajo, parece que el tiempo también la ha hecho crecer, y la ha vuelto más peligrosa. Pero al igual que todos los demás seres humanos, los entes concientes como tú o como yo, cualquier cosa sería poco en comparación con vivir sabiendo que nunca pudo superar ese miedo, y la montaña de niebla lo seguiría en pesadillas hasta su último respiro.

Si, yo era ese niño, ahora soy un Apolo, pero tenía miedo, miedo de tí, y tú eres mi montaña de niebla, pero sólo ante tí me costaba serlo, aunque quería ocultarlo, me autoengañaba para sentirme fuerte.
  Pero no lo seré más,  he dado el primer paso, y ahora no me detendré hasta llegar a lo más alto contigo, hasta el último paso en donde pierda el equilibrio y caiga hacia el desfiladero, y en ese momento no volverás a saber de mí.

"Podría conquistar lo más alto de la montaña de niebla, pero esta vez, deseo desvanecerme en su etéreo abrazo" 

Apolo.