la obscenidad de la cotidianidad

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¿Sabes vivir? o sólo existes..

domingo, 28 de septiembre de 2014

El canto de las orugas


Ángeles de la vergüenza, amarran entre ligeros deseos
los terrenos más vulgares de la misericordia,
seduciendo con sus sombras ocultas entre húmedos callejones,
nublan la delicadeza del canto de las orugas
convirtiéndolo en un triste llanto moribundo.

Grietas palpitantes, que muestran y ocultan los verdaderos rostros de las ninfas,
juegan y cantan con inocencia y discreta picardía,
los lagos de néctar se entibian hacia el ocaso mientras
entre los cerezos brota un aroma suave de pasión y rebeldía.

Entes lúgubres de auras brillantes, 
conducen lentamente a su laberinto
donde la victoria siempre fermenta en la derrota,
donde convierten la corona en una oxidada guillotina.

Ángeles sin escrúpulos, que roban despacio la ilusión del deseo,
succionan frenéticamente hasta reducir a simples exuvias
con palabras que nunca han sido dichas,
con labios que nunca han estado ahí.