“Dios quiere creer en mí,
Sus preciosas manos estrujaron mi inmundo cuello
Hundiendo mi vomitivo ser
En la cloaca que el hombre creó para sí”
YO.
Recitaba el pequeño retoño del tiempo, mientras las llamas
de los pensamientos devoraba las cenizas de todo lo jamás existido, había aún
algo que hacer antes de poder abordar el último autobús en la estación de los
estados mentales, yo por mi parte escuchaba atento mientras buscaba con la
vista algún objeto que valiera la pena cargar conmigo en mi viaje eterno, -quizás
podría consultarlo con algún pasajero- pensé, mientras me iluminaba el rostro
una presencia femenina, me hacía un ademán para que la siguiera, de un modo con
cierta coquetería, algo pícara para su aspecto tan inocente y tierna. Sin
embargo quería verme, pues necesitaban a alguien que cuidara las galaxias de
que no las devoraran los hoyos negros, entonces la seguí por un callejón oscuro
que olía como a humo, algo estaba incendiándose, vi algo que me pareció
extraño, pero no presté demasiada atención y seguía a mi desconocida musa a
través de unos pastizales de neuronas y arrancaba con mis manos los nudos que
las sujetaban, pero a medida que avanzábamos
iba entendiendo menos todo lo que había, y comenzaba a perderme entre mis propios
pensamientos, en un momento noté que comenzaba a desintegrarme, como si fuera
polvo de nada, habían imágenes, de varios tonos, no habían colores en sí, pero
demasiados tonos estridentes y luminosos, tenían formas que no podría reconocer
después de haberlas visto, si es que a eso se le puede llamar ver, además de un
ligero masaje que comenzaba a percibir en la superficie de mi corteza cerebral,
justo iba a preguntarlo mientras me ocupaba de acomodar todo para la próxima
camada de planetas, pero entonces lo entendí, pude darme cuenta de lo que
estaba ocurriendo, nunca había estado tan seguro de algo ni nunca tuve la
convicción que tuve en aquel instante, toda mi existencia resumida en una
fracción de lo que el tiempo reclame, acepté que ese
fuego lento por fin nos había alcanzado.
Ojalá escribieras más seguido. Tienes una mente retorcida ¿Quieres ser mi amigo? Responde please....
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