Temes desde el primer momento que abres los ojos,
y miras todo lo que puedes herir,
te das cuenta que nadie estará seguro nunca más.
Temes estar en la oscuridad
y desconocer lo que te acompaña
temes saber que
pueden traicionarte
o que puedas hacerlo tú.
Todo está lleno de miedo
prudencia de las sabias cicatrices,
temes las cosas que puedes hacer
y lo que puedes hacer que yo haga.
Temes poder hacerme daño
yo temo que no intentes hacerlo,
aunque me asustan las sensaciones
que puedas hacerme sentir.
El pavor nos mantiene cuerdos
nos paraliza de retroceder
me transforma despacio en un Severín
y te proclama como mi Venus del miedo,
me enloquece poder perderte entre la niebla
aunque me aterra más poder encontrarte,
temo mirarte tan cerca de mí
y no pueda evitar postrarme.
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